ENSAYOS

MI CASA, MI HOGAR, MI TUMBA

 

      Aunque sean muy sencillas las palabras e ideas que  voy a mencionar, no puedo dejar de decirlas, ya que, con tan solo pensar que puedo ayudar al medio ambiente en algo, me da fuerzas.  Siempre me pregunto, de por qué tanta contaminación y nunca llego a un punto. Me enseñaron a poner los desperdicios o residuos en un tacho y si no había alguno, pues llevarlos en el bolsillo hasta encontrar uno; pero observo a personas que sin reparo alguno y con mucha frescura escupe o bota su flema al suelo, orinan donde se les pegue la gana, arrojan las cáscaras de ciertas frutas, papeles, bolsas, y otras cosas; lo que me llena más de impotencia es que hay personas que aún queman llantas, me da tanto coraje. No les han enseñado a esas personas, en algún lugar, el respeto y cuidado de nuestro ambiente, no tendrán conciencia de las consecuencias que generan sus actos. Tengo que soportar más aún, ver la basura regada por ciertos puntos de las calles de mi ciudad, ver la humareda que sale por inmensos tubos de algunas fábricas, de los carros,…  y no sigo por la rabia que siento de pensar cómo nuestra atmósfera se va dañando ¡¡¡qué mundo piensan dejarnos los adultos!!! Y nuestras autoridades ¿qué hacen? Debe ser que están ocupados, pero muy ocupadas en, sabe Dios, qué “intereses”.

      En mi país la contaminación ambiental va en aumento a pesar de que digan lo contrario. Leo y escucho que aparecen enfermedades cuyos virus son resistentes a medicamentos que antes las combatían fácilmente, y me pregunto por qué será eso; la respuesta es obvia.

       Me llena de satisfacción conocer que hay movimientos o grupos que trabajan en esto, sembrando conciencia en  las personas respecto al tema, particularmente, los agradezco, pero me siento un poco defraudada al saber que son personas extranjeras que siendo ajenas a nuestra realidad vengan a darnos charlas precisamente de nuestra realidad; y qué ironía, viniendo desde tan lejos a ayudarnos y nosotros no colaboremos con ellas. Por qué esperar que otros empiecen con ciertas acciones, como por ejemplo: el reciclaje, por qué  nosotros mismos no tomamos la iniciativa para realizar dicha acción para que otros nos imiten y al menos, con eso, contribuyamos al cuidado de nuestro medio ambiente.

      Necesitamos del agua para vivir, de un buen oxígeno para respirar y de los alimentos naturales para alimentarnos. Este planeta es nuestra casa, no lo maltratemos, ayudemos a cuidarlo, no es un derecho, es un deber. Pensemos en las personas que más adelante existirán, puesto que cada generación necesitará un mundo mejor para vivir.

      ¡¡¡Aprende a cuidar con todo tu corazón lo que es tuyo y ya no lo destruyas!!!